Frente al macizo de Cagire y dominando el valle del Garona se encuentra Saint-Gaudens, capital del antiguo condado de Comminges. Llamada "Mas Saint Pierre" en la época romana debe su actual nombre, según cuenta la leyenda, al martirio de Gaudens, jóven virgen víctima de los visigodos a finales del siglo V por negarse a renegar de su fe. Más tarde, la ciudad se expande alrededor de la iglesia románica, cuyo claustro y colegiata de los siglos XI y XII se han conservado hasta la actualidad. Primero fue Condado (hacia 1202), despues se convirtió en la capital de los Estados de Nebouzan para pasar a ser posteriormente, la capital económica del condado de Comminges. Rodeada de sólidas murallas, Saint Gaudens fue devastada en 1569 por los protestantes de Montgomery; en el año 1607 se incorporó al reino de Francia para pasar a depender con posterioridad al Departamento de la Haute Garone.
Claustro
Saint Gaudens se sostiene sobre su rico pasado historico y patrimonial y se ha convertido en un centro económico y cultural dinámico y agradable.
En el centro de una región ganadera, entre laderas y montañas, mantiene importantes mercados de ganado. Su especialidad en la pasta de papel convierte a esta ciudad en un pequeño y dinámico centro industrial.
Paseando por sus calles y plazas renovadas, descubriremos la colegiata y el claustro de los siglos XI y XII y sus alrededores son lugares testigos de un pasado prestigioso y de una historia rica: Saint Bertrand de Comminges, Saint Just de Valcabrère, las Gargas, la villa galo romana de Mountmarin, la abadía de Bonnefont, el palacio de los obispos de Alan....
En el centro de la ciudad conviven dos entornos que se distinguen por presentar dos estilos arquitectónicos diferentes: uno de estrechas callejuelas cuyo pasado medieval se refleja en las fachadas simples sobre las que se encuentran balconadas del finales del siglo XIX; otro, salpicado por encantadores hoteles del siglo XVIII, caracterizados por innumerables elementos de decoración, frisos, cornisas, molduras, etc...
Ventana de Saint Gaudens
Algunos de los elementos presentes en las numerosas fachadas son el testimonio de la prosperidad de la ciudad a lo largo de la historia y la riqueza del saber hacer de sus artesanos locales, que se refleja en los adornos que forman parte de los escudos heráldicos (lamberquines), las barandillas de hierro forjado o los marcos de ventanas de madera o de piedra.
Partiendo de la antigua Puerta del Barrio Bigourdan (siglo XI), llegaremos a dos calles que merecen la pena visitar: la rue Victor Hugo y la rue de Fossés, en cuya intersección se abría la ruta real que dividia en dos el núcleo central de las construcciones medievales alrededor de la Colegiata. Algunas de las casas que se encuentran en la calle Victor Hugo datan del siglo XVIII y en su interior presentan hermosas escaleras de distribución donde se aprecia el trabajo de la forja al igual que en las barandillas de los balcones.
Para completar la visita a la ciudad, podemos visitar el museo situado en un edificio del finales del siglo XIX que abrió sus puertas en 1962; allí podremos admirar una magnífica colección de porcelanas llamadas "Bleu de Valentine", fabricadas en Saint Gaudens en el siglo XIX. La colección esta formada por más de 300 piezas entre las que se encuentran cinco piezas únicas que llevan la firma Henri Fouque y dos piezas de loza fina. Esta porcelana fue fabricada por la casa Fouque y Arnoux, familia de fabricantes de loza y porcelana procedentes de Moustiers (Alta Provenza) e instalados en Saint Gaudens hacia 1830.
Museo Saint Gaudens
Colección de loza fina que se puede admirar en el museo de Saint Gaudens