Con motivo de la celebración del centenario de la estancia de Pablo Ruiz Picaso en Gósol (1906-2006) se han creado 8 rutas turísticas denominadas "Rutas Picasso" con el fin de dar a conocer algunos de los caminos que frecuentó el artista durante a primavera- verano de 1906 en Gósol, municipio leridano de la comarca del Berguedà (Pirineo catalán).
Fachada de Cal Tampanada donde se alojó Picasso durante su estancia en Gósol
1. Ruta del Castillo
Tiempo: 30-40 minutos
Itinerario: Iniciaremos esta ruta en la Plaza Mayor del pueblo, por la fonda Cal Tampanada, donde se alojó el pintor durante toda su estancia en Gósol; continuaremos por la calle de la Canal, donde se podrán ver casas típicas de la población a medida que se va subiendo hacia el castillo, como Cal Antonet, Cal Tinent y Cal Masover, entre otras, y se podrán apreciar elementos decorativos de aquella época realizados por herreros y artesanos. La ruta pasará por la ermita del Roser, desde donde se puede ver toda la villa de Gósol, y finalmente se llegará al pueblo medieval amurallado, conocido como el Castillo de Gósol, donde Picasso encontró un escenario lleno de misticismo e inspiración. El castillo, recinto fortificado, conserva la trama urbana donde se pueden ver restos de las casas del antiguo pueblo, una parte de muralla que cierra por el lado norte el recinto y el lugar en el que se levantaba el castillo y la iglesia de Santa Maria del Castell de Gósol, con su campanario, antigua torre de vigilancia.
Que ver: Cal Tampanada, Casas de camino al Castillo, Ermita del Roser, Castillo de Gósol y poblado medieval amurallado, conjunto interesante, desde el punto de vista histórico, porque en él se puede estudiar la distribución de un pueblo amurallado del siglo XIII, y se puede decir que las ruinas de Gósol son únicas en Cataluña.
Las ruinas del Castillo están situadas sobre el altozano que domina todo el pueblo actual.
Calle del barrio de la Guàrdia
2.- Ruta del barrio de la Guárdia
Tiempo: 30 minutos
Itinerario / Que ver: este barrio se halla en la parte soleada de Gósol y, además de apreciar su encanto propio, se pueden rescatar muchos elementos decorativos y funcionales típicos de la época en la que estuvo el pintor, como por ejemplo las vueltas de las casas solariegas, las tejas que se hacían en Gósol, los ornamentos típicos de herrería en las puertas, ventanas y portales, y se pueden ver los lavaderos donde se hacía la colada.
3.- Ruta de Santa Margarida
Tiempo: 1 h 10 minutos
Itinerario: para ir a la ermita de Santa Margarida desde la Plaza Mayor, tomamos el camino de la Llaguna y vamos a salir a la pista que va a Torrensenta, y tomaremos un desvío que sube a mano derecha del GR-150; es el mismo camino viejo, que tras partir de Gósol pasa por el desfiladero y trepa hacia la collada de Mola. Encontramos subiendo un pequeño monumento que se conoce como "la Santeta", y que antaño estaba coronado por una cruz de término o la figura de la santa. Por su simplicidad y el trabajado de sus piedras se asemeja a un vestigio románico, pero en realidad no lo es. Si proseguimos nuestra ascención por el camino antes mencionado, no tardaremos en encontrarnos con una iglesia denominada Santa Margarida, por ser la santa que la preside y se venera en esta zona.
Ermita de Santa Margarida
Que ver: la ermita está situada de levante a poniente, una orientación muy semejante a la de las iglesias románicas. Cuando sale el sol a primera hora de la mañana por detrás del Pedraforca y baña las cimas circundantes con su luz, muy pronto, deslizándose por los pinos, tomillos y aliagas de la montaña, hará entrar sus rayos por el oculus y por los dos ventanucos sin cristales que están dispuestos uno a cada lado de la fachada principal. Desde aquí se puede apreciar un paisaje muy amplio de las montañas que rodean Gósol: la sierra del Verd, el Pedraforca, la sierra del Cadí y la sierra de Ensija, así como los extensos prados de pastos.
Curiosidades: en la ermita de Santa Margarida se hace la romería del 20 de julio, fecha en la que se celebraban tradicionalmente actos religiosos y festivos. Esta procesión salía desde lo alto de Gósol y por el camino de las Fuentes. Había gente de toda la comarca, con los animales muy bien engalanados. Una vez concluidos el oficio y la bendición, la gente se congregaba debajo de los árboles para hacer "bebida", compartiendo en corro la comida, que solía consistir en patatas con piel, cebolletas aliñadas, panceta, longaniza, morcón, jamón y tragos de vino. Esta comida no tenía nada que envidiar a la mesa mejor puesta o a los manjares más exquisitos.
Tras dormir la siesta, los jóvenes organizaban un baile en la era de Santa Margarida y se tocaba el acordeón o el violín. Picasso, en 1906, participó en esta fiesta, y él y Fernande Olivier disfrutaron de los gozos.
Vista de la borda del Tinent con el Pedraforca al fondo
4.- Ruta a Torrensenta
Tiempo: 1 h
Itinerario: desde la Plaza Mayor debemos tomar la calle de la Llaguna y vamos a parar a una pista que nos conduce a Torrensenta, afluente del río Aigua de Valls; en esta ruta que recorre el fértil valle de Gósol pasando por antiguos campos, y cañadas, también se puede apreciar una zona de bordas, las típicas bordas que en la época de Picasso estaban habitadas y vivas, donde normalmente había rebaños de ovejas.
Que ver: siguiendo este camino encontraremos algunas bordas como la del Rafel y la del Copet, que son las únicas que todavía se pueden apreciar. Si continuásemos por la pista podríamos ver algunas otras bordas como la del Tinent y restos de otras.
Curiosidades: este es otro de los lugares bastante frecuentado por el pintor al que acudia para buscar fósiles en los materiales aluviales del río.