En diciembre de 2002 se empezó a trabajar sobre la idea de crear una actividad que uniera cine y etnografía. Por un lado, está el mundo audiovisual, con gran demanda y poca oferta en la zona y con un grupo de personas sensibilizadas ante cualquier acción en este tema; por otro, los habitantes de la comarca del Sobrarbe que han sido a lo largo de mucho tiempo objeto de interés etnográfico. La dureza y particularidades de la vida en un medio difícil y bello como es la montaña, el relativo aislamiento sufrido por muchos pueblos y una forma de vida donde la tradición tenía gran peso hasta hace poco, son elementos muy atractivos para quienes estudian las culturas.
Todo ello hace que Sobrarbe sea protagonista en numerosos documentales etnográficos. Desde ESPIELLO se quiso poner un espejo (espiello en aragonés) delante de nosotros, para saber más cosas acerca de cómo nos ven, cómo nos vemos a nosotros mismos y también acerca de cómo vemos a los demás.
El interés por las distintas tradiciones, costumbres, formas de vivir y de pensar es un interés compartido por todos. En la cultura hay elementos que cambian, que se sustituyen por otros y que desaparecen. Todavía podemos registrar rasgos de una forma de vida que hasta hace pocos años era lo cotidiano en nuestros pueblos y este es un buen momento para reflexionar sobre la cultura.
Por ello se pensó en abrir nuevas vías de comunicación, encontrar un foro para hablar, para contar realidades a través de narraciones donde los protagonistas son formas de ser y sentir en una cultura: propia o ajena.
El resultado fue la celebración en abril del 2003 de ESPIELLO, la I Muestra de Documental Etnográfico de Sobrarbe. Además, se realizaron una serie de actividades previas repartidas por toda la comarca. El éxito de esta iniciativa animó a la organización a repetir el mismo esquema, conservando las mismas secciones e incluyendo una nueva dedicada a los niños.
Uno de los objetivos importantes de la muestra es dar a conocer los últimos trabajos que se están realizando en el campo del documental y el vídeo etnográfico, unos trabajos de los que apenas se ocupan los distintos certámenes y festivales de nuestro país y para los que existe un interés real tanto académico como entre el público. Por ello se han incrementado los premios y su dotación económica, intentando llegar también a directores noveles y centros escolares.