9.- HABITANTE SINGULAR: Camille, un vecino controvertido
Camille 222
Uno de los habitantes más carismáticos del Valle de Roncal es el oso Camille, único ejemplar de la población autóctona pirenaica que habita en Navarra. Su presencia se detectó por primera vez en la Comunidad Foral en el año 1998 y, desde entonces, han sido frecuentes sus visitas a los valles vecinos de Ansó y Hecho. Los técnicos de Medio Ambiente del
Gobierno de Navarra han realizado desde el año 1999 varias fotografías del ejemplar, lo que ha permitido conocer algo más de su aspecto. Las últimas imágenes fueron tomadas en octubre de 2003 en el término municipal de Isaba gracias a la colocación de cámaras con infrarrojos en las que se puede ver al oso pardo erguido sobre sus patas traseras rascándose la espalda en un abeto. En otra de las instantáneas, se observa a Camille alejándose de la zona, ajeno a las lentes que
capturaban algunas de su andanzas.
El plantígrado es un oso pardo de 1,75 metros de altura y más de 200 kilogramos de peso. En el año 1983, había contabilizados trece ejemplares en la parte occidental del Pirineo, de los que en 1999
solo quedaban seis. En la actualidad, no existen en el Pirineo Occidental más de cinco ejemplares de osos pardos autóctonos, repartidos en los Valles de Roncal (Navarra), Ansó y Hecho (Aragón) y Aspe y Ossau, en la vertiente francesa. Todos estos animales están convenientemente identificados, mediante una ficha en la que se recoge información sobre las huellas, que permiten determinar una serie de índices; y sobre
excrementos y marcas en los árboles, con lo que se delimita su territorio. Además, en los casos en lo que ha sido posible, se completa esta información con una imagen fotográfica, que permite calcular la talla y el peso del ejemplar, y las pruebas genéticas.
Desde que se detectó su presencia en el Pirineo
navarro, la sociedad en general y la administración
regional se han volcado para garantizar la continuidad de una especie catalogada en peligro de extinción, tanto en el ámbito nacional como comunitario. De hecho, según diversos informes, la población pirenaica se extinguirá en el plazo de 20 años si no se toman medidas efectivas. El declive comenzó a mediados del siglo XIX cuando se produjo la extinción en la vertiente meridional de la población pirenaica centro-oriental.
Con la aparición de Camille, Navarra ha sido una de las Comunidades que ha solicitado con más ahínco la puesta en marcha de un programa internacional que implique a España y Francia. Sin embargo, a día de hoy, ambas administraciones no han diseñado un Plan para la reintroducción del oso en el Pirineo, lo que dificulta todavía más la puesta en marcha de medidas conjuntas. Mientras el país galo quiere que nuevas osas pueblen los Pirineos el próximo otoño, en España se estudia con más detenimiento la adopción de medidas
que permitan compatibilizar los usos tradicionales y recreativos con la protección del hábitat del oso.
Camille, uno de los cuatro ejempalres que viven en el pirineo
En este sentido, el pasado 11 de febrero de 2005 se constituía en Barcelona un comité científico donde van a estar representados todos los territorios implicados para abordar la reintroducción del oso en los bosques, sin olvidar por ello las consecuencias negativas que lleva aparejada esta medida.
Los habitantes del Pirineo navarro ya han comprobado que la presencia del oso también trae aparejadas muchas molestias, como los ataques incontrolados a los ganados. En el año 2003, se contabilizaron en esta zona más de 20 ataques en los términos municipales de Isaba, Urzainqui y Garde con el resultado de 27 ovejas muertas. Ante las protestas de los ganaderos, los gobiernos autonómicos se han visto obligados a articular un amplio abanico de medidas compensatorias. Estas indemnizaciones, que son las mayores que se
conceden en Europa, tienen el objetivo de compatibilizar la presencia del plantígrado con los
usos tradicionales y van dirigidas a las explotaciones ganaderas ovinas extensivas afectadas por la presencia del oso y que tengan un mínimo de 140 cabezas de ganado. A fecha de noviembre de 2004, las indemnizaciones concedidas en Navarra superaban los 9.000 euros y las compensaciones, los 69.000 euros.
Su mejor alojamiento de Turismo Rural en el Pirineo aragonés lo encontrará en estas páginas. Apartamentos y Casas Rurales situados en un entorno privilegiado donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor y donde pasará una agradable estancia lejos del ruido y las preocupaciones.
Ainsa - Piso en Venta - Oferta - Ainsa Piso
Piso seminuevo, amueblado, en la parte nueva de Ainsa. 92 m y 19 de jardin. 3 habitaciones, 2 baños, amplio salón, cocina independiente,dos terrazas, garaje y trastero. 219.400 € - Telf: 615 29 55 55