Pirineo, Pirineos


Oso pardo, la imponente fortaleza de un gran tímido


Inicio Fauna










1.- Índice

2.- Introducción

3.- El animal

4.- La vida del oso

5.- Algunos indicios de la presencia del oso

6.- Conservación de oso

7.- Algunos consejos prácticos


4.- LA VIDA DEL OSO

¿Dónde viven?


Pirineo Pirineos
mamífero omnívoro, tiene cierta preferencia por los alimentos vegetales
El hábitat del oso pardo ha de ser generoso en frutos de todo tipo y, por otro lado, ha de conservar extensiones bastante amplias para permitir a unos animales tan grandes moverse a gusto, tener lugares tranquilos donde descansar y refugios seguros para encuevarse durante el invierno. Por todo ello, vive con preferencia en bosques de montaña y frecuenta también áreas rocosas cubiertas con espeso matorral.

El oso no vive únicamente en la alta montaña, sino que utiliza el fondo de los valles, los bosques y los pastos, desplazándose desde los 900 metros de altura hasta por encima de los 2.000. La franja más frecuentada por los osos en España es la situada entre los 1.100 y los 1.400 m., si bien hay hábitats favorables para ellos desde los 500 m. en la vertiente norte y a menudo suben hasta prados, pastizales y roquedos a más de 2.000 m.

En sus desplazamientos prefiere ir oculto entre la densa vegetación, evitando caminar por espacios descubiertos. El oso vagabundea continuamente, con marcha lenta, la cabeza baja, mirando hacia el suelo, o a los lados. Es un animal muy inquieto, que pasa de un monte a otro, dependiendo del alimento. Al caminar sube pendientes de hasta 45º con cierta rapidez. Es un animal solitario y nómada, siendo su vida realmente austera y comiendo poco si tenemos en cuenta su tamaño y poder muscular.

¿Cómo es su vida social?

Los osos son animales solitarios y sólo suelen formar grupos en el caso de las hembras con sus cachorros. También pueden formar agregaciones en zonas de concentración temporal de alimento. Los osos no defienden un territorio y suelen ser tolerantes con sus congéneres. Comunican su actitud y sus posición social sobre todo con gestos y sonidos. También se comunican mediante señales u olores. Las señales en los árboles parecen ser la forma más común de marcaje entre los machos, y suelen consistir en arañazos, mordiscos, frotamientos, orina o secreciones de la glándula anal. El ritual de gestos y vocalizaciones no siempre puede evitar el enfrentamiento físico, y las tensiones pueden desembocar en peleas. Estas pueden involucrar a machos o hembras en celo que se enfrentan a ejemplares de su propio sexo, a varios individuos en zonas de alimentación o a machos que tratan de matar a los cachorros para provocar el celo de las hembras.

La vida del oso a lo largo del año

La vida de los osos cambia al ritmo de las estaciones. En otoño acumulan grasas para pasar el invierno adormecidos en el interior de la osera, en primavera tienen que recuperar energías e instruir a los oseznos, mientras que en verano buscan pareja y se refugian en los rincones más frescos del bosque.

En primavera, el oso se despierta después de un largo sueño invernal. La subida de las temperaturas y la fusión de la nieve son su despertador. Fuera de la osera, conforme se va derritiendo la nieve, renace la vida. Entre abril y mayo, el alimento es escaso todavía, de manera que el oso pasa la mayor parte del tiempo recorriendo su territorio para encontrar algo de comer. Es muy activo y se muestra incansable en sus largas caminatas. También en primavera, el oso, animal solitario, inicia su vida social. Se frota contra los árboles para marcar su territorio, dentro del cual conoce hasta el más mínimo recurso existente.


Pirineo Pirineos
la osa da a luz entre uno y tres oseznos
Allá por el mes de mayo, la osa sale de su cubil acompañada de una o dos crías y hacia el final de la primavera empieza un esmerado proceso de educación durante el cual la madre les enseñará todos los recursos y los peligros de su hábitat; pero los oseznos dedicarán mucho tiempo a su actividad preferida: el juego.

A comienzos del verano, el oso no solo busca pareja sino que también busca comida. Para emparejarse, marcan los árboles para dejar señales que les permitan encontrarse, siempre y cuando tengan facilidad de desplazamiento dentro de su hábitat. El verano es la estación de la abundancia para un animal esencialmente vegetariano e insectívoro. En esta época, el oso vive sobre todo en el bosque de pinos, hayas, abetos y robles, donde encuentra alimento, frescor, agua y tranquilidad. Cuando hace calor, le encanta bañarse en los arroyos. Cuando el verano es muy caluroso, los osos recorren los bosques frescos de las laderas septentrionales donde se alimenta de multitud de frutos silvestres. En los pastos abandonados o en los linderos y claros del bosque encuentra lo esencial de su dieta veraniega, que el naturalista reconoce en los excrementos. Al final del verano, la comida aún sigue siendo abundante en el bosque.

A finales de septiembre los días se van haciendo más cortos y las temperaturas empiezan a descender: es el preludio del otoño. El otoño es la estación más importante para la supervivencia del oso, ya que es cuando tiene que acumular grasa para hacer frente al sueño invernal y a la reproducción. Pero el alimento es más o menos abundante según los años. Las fuentes de alimentación del oso son diversas y a veces están alejadas, de manera que necesita disponer de facilidad de movimientos y de tranquilidad en los lugares donde encuentra su sustento. Durante esta estación, el jabalí se alimenta en los mismos bosques que el oso, lo que le convierte en un peligroso competidor. Además, las batidas para cazar jabalíes pueden provocar molestias a los osos, justo cuando necesitan alimentarse con tranquilidad para sobrevivir al próximo invierno. Las reservas grasas de las osas, por ejemplo, son un factor esencial para la reproducción y para la viabilidad futura de los oseznos. En noviembre o diciembre el clima se hace más crudo y el oso reduce sus movimientos.

Es en el invierno cuando el oso prepara su sueño invernal; para ello, excava un cubil de pequeñas dimensiones en un sitio tranquilo y de difícil acceso para el hombre, o se sirve de una cueva natural en alguna ladera abrupta donde camufla la entrada con ramas o permite que la cubran las primeras nevadas. Las hembras pasan el invierno en una cueva donde parirán y criarán a sus oseznos. En la osera, el oso prepara un lecho vegetal donde dormirá enroscado. Cuando regresa la primavera, el oso detecta un aumento de la temperatura exterior y se despierta. En los inviernos suaves y con comida abundante del otoño anterior, algunos osos hacen alguna salida fuera de la osera.

La dieta del oso


Pirineo Pirineos
El madroño es uno de sus frutos preferidos
Los osos son omnívoros, aunque tienen cierta preferencia por los alimentos vegetales. Se puede afirmar que estos grandes mamíferos comen de todo lo que se cruza en su camino. Al salir de la osera, en la primavera, el oso se comporta como un herbívoro, comiendo los brotes tiernos de las plantas herbáceas en los bosques y claros forestales, zonas de matorral o incluso en prados.

También consumen hongos, musgos, helechos recién brotados o incluso algunos frutos secos que han quedado ocultos por la nieve del otoño anterior. Otro alimento importante en la primavera es el de origen animal, principalmente ungulados domésticos y salvajes, consumidos por lo general en forma de carroña, dada su sólida capacidad para la detección de cadáveres; y más raramente como resultado directo de la predación. Esta fuente alimenticia resulta fundamental en esta época del año, cuando los osos acaban de salir del letargo y necesitan aporte de energía para recuperar el peso perdido. Otros alimentos en su dieta primaveral serían los roedores y los insectos como las hormigas y las abejas (larvas, miel, polen).


Pirineo Pirineos
El arándano forma parte de la dieta del oso
Durante el verano y el otoño come mucha hierba seca, frutos silvestres, raíces y tubérculos. Desde los primeros días de junio suele pastar en los prados de montaña, especialmente en las primeras horas de la mañana y a la puesta de sol. Desentierra muchos tubérculos de diversas plantas y extrae con las manos raíces y bulbos de otras. Busca también los brotes tiernos de gramíneas, sin embargo el alimento más consumido son los frutos carnosos. Comienza con las cerezas, pasando después a las moras, y cuando están disponibles los arándanos y escuernacabras. Ya se sabe de la afición del oso a comer arándanos, para ello se sienta en el suelo, entre las matas y con las dos manos, se lleva los arándanos a la boca con enorme glotonería. No desdeña frutas cultivadas, pero rara vez se acerca a las plantaciones de árboles y huertos próximos a las casas de campo. Muchos de estos frutos los obtiene subiéndose a los árboles y sacudiendo las ramas con gran energía. A finales de verano consume los frutos de algunos serbales, de la espinera y de los endrinos.

Los insectos tienen ahora más importancia que en el régimen alimenticio primaveral. Los hormigueros tienen para él una especial atracción, y a la vez son un peligro para su integridad, pues, al destrozarlo, descubre su presencia a quienes le persiguen. En esta época también se producen más daños en colmenas y panales silvestres. Su afición por la miel no es una leyenda, busca colmenas, comiendo la miel y la cera, e incluso las larvas de las abejas, a pesar de que éstas se defienden picándolo en su punto más débil, el hocico. Los cortines de abejas son construcciones tradicionales que evitan el que los osos accedan a uno de sus manjares preferidos.


Pirineo Pirineos
Cortin de abejas para evitar que el oso acceda a uno de sus manjares preferidos
El otoño es un periodo vital para la supervivencia del oso pardo, ya que debe hacer acopio de reservas, con una alimentación rica en calorías, pudiendo así recluirse con garantías en la osera. Los frutos secos son los claros protagonistas de la alimentación en esta estación. En primer lugar las bellotas seguidas por los hayucos, las castañas y las avellanas. Siguen teniendo mucha importancia los frutos carnosos, que ahora son sustituidos por otros que acaban de madurar como las manzanas, la uva de oso o gayuba, los frutos del madroño y los del acebo. Líquenes, musgos y alguna seta no son desaprovechados por el plantígrado y los caracoles y babosas constituyen también una importante parte de su dieta.

¿Qué es la hibernación?

La hibernación es uno de los más complejos y sofisticados modos de vencer a las carestías que el frío impone en los medios donde el oso ha evolucionado. Este fenómeno se produce hacia el mes de enero y finaliza alrededor de marzo. Se trata de un sueño que reduce al mínimo las actividades metabólicas y que consigue el no pequeño imposible de vivir con unos mínimos gastos energéticos.

La temperatura corporal de estos animales desciende de cuatro a cinco grados, disminuye el ritmo respiratorio y el ritmo cardiaco baja a unos 10 latidos por minuto, también, ante la falta de alimento, su intestino se obstruye. Sobrevivir en estas condiciones resultaría inalcanzable si antes no hubiera engordado mediante la abundante ingestión de alimento, acumulando así gran cantidad de grasas y haciendo que su peso aumente considerablemente, incluso un 30 % más de lo que aparentemente pide la talla de los osos. Así sobrevive el oso, ahorrando un 75% de su consumo habitual de energía a expensas de sus reservas grasas.

El oso hiberna solitario en una cueva u osera que él mismo se prepara, nunca permaneciendo juntos macho y hembra. Duerme enroscado, con el hocico junto al rabo; aunque más que dormir suele sufrir un aletargamiento, ya que no duerme profundamente y si se le sorprende, despierta y huye inmediatamente.

¿Cómo es una osera?


Pirineo Pirineos
La osera es su hábitat ideal para hibernar
Cuando llega el tiempo de la hibernación y durante el nacimiento de sus crías, el oso acondiciona una cueva natural o excava él mismo una nuevo refugio, acondicionando y agrandando oquedades ya existentes y construyendo así sus particulares oseras. Los cubiles donde estos grandes plantígrados se refugian se encuentran en lugares de difícil acceso, con fuertes pendientes, afloramientos rocosos, bloques de piedra y en zonas con matorrales y arbustos. Sin embargo, a veces, prepara su cama muy cerca del hombre. Las oseras son de dimensiones reducidas, sorprendiendo la pequeñez de algunas entradas.

El interior no es alto, aunque puede llegar a tener una considerable longitud. El calor que desprende el animal y las dimensiones del habitáculo favorecen la existencia de unas condiciones ambientales más benignas que las del exterior. Dentro de la osera, el oso prepara una gruesa cama, en forma de nido, con material vegetal recogido cerca de la entrada. Utiliza musgo, hierbas, hojas y ramas de árboles. Con ello también prepara la entrada, tapándola hasta dejarla lo más estrecha posible.

¿Cómo es su reproducción?


Pirineo Pirineos
el mes de julio marca el inicio de la estación de los amores de los osos
El oso es un animal polígamo que alcanza la madurez sexual entre los 3 y los 5 años. Así pues, al tercer o cuarto año de vida las osas entran en celo por vez primera. El final de la primavera ó principio de verano marca el inicio de la estación de los amores de los osos. Los machos, esquivos durante el resto del año, buscan a las hembras y se aparean con ellas tras los mordisqueos, lametones y caricias de rigor. Una semana después se separan definitivamente.

Los machos recorren enormes distancias para localizar a las hembras en celo y pueden desencadenar el más duro de los comportamientos zoológicos conocidos, ya que en el caso en el que la osa vaya acompañada de sus oseznos, el macho puede llegar a matar a tan escasa y preciosa descendencia para provocar la entrada en celo de la osa. De hecho, las hembras con crías hacen tremendos esfuerzos por alejarse de los machos o se enfrentan a los mismos, casi siempre con escasa fortuna, cuando el encuentro se hace irremediable. Los machos intentarán montar el mayor número de hembras pudiendo producirse peleas entra varios machos por conseguir a la hembra.

Lo que se pone en marcha con las cópulas es uno de los más cortos periodos de gestación entre mamíferos auténticos, ésta se produce en plena temporada otoñal, cuando más comida existe, y suele durar unos siete meses. Hacia los meses de enero y febrero se producen los partos en el interior de los refugios de sus progenitoras; los oseznos pesan al nacer entre 350 y 400 gramos y tienen un tamaño equivalente al de una ardilla cuando les correspondería, dada la talla materna, el de un cordero de destete; son ciegos y casi no tienen pelo. Además, son incapaces de termorregularse por lo que la madre es imprescindible. El número de nuevos osos normalmente varía entre 1 y 3 pudiendo darse casos de 5. Un mes más tarde del nacimiento abren los ojos y a los dos meses ya caminan.


Pirineo Pirineos
Es hacia los meses de abril y mayo cuando salen del cubil; la nutritiva lactancia durante los dos meses que han pasado en la osera les permite incorporarse al exterior con el suficiente tamaño y peso como para intentar escalar la enormidad de dificultades que les llevarán al estado adulto. Su peso entonces ha ascendido hasta los 5 ó 6 Kg., pero siguen tomando leche hasta los seis meses de edad. Con 12 meses pesan de 20 a 25 Kg. y de los 16 a los 18 meses se produce la independización de las crías. La osa deja a los oseznos y éstos se independizan, algo que consiguen menos del 15% de los nacidos. Los hermanos suelen permanecer juntos un año mas y la osa entrará nuevamente en celo habiendo pasado dos años desde el parto, tiempo que ha dedicado a la cría y enseñanza de su prole.

¿Cómo es la leche de las osas?

Agua, grasa, proteínas y azúcar son los ingredientes principales en la leche de los mamíferos. Con un alto contenido en grasa y proteínas pero bajo en hidratos de carbono frente a la leche de otros carnívoros terrestres, la leche del oso tiene una energía aproximadamente tres veces mayor que la de los humanos o las vacas. Se parece mucho a la leche de focas, ballenas y delfines.


Pirineo Pirineos
la leche de la osa es espesa y esta compuesta por agua, grasa, proteínas y azúcar
La calidad de la leche es especialmente importante en los osos debido al tamaño sumamente pequeño de los cachorros cuando nacen y a la rapidez de su crecimiento. Hasta que dejen la osera, los oseznos son alimentados por su madre, quien mientras tanto no se está alimentando. Aun después de que los cachorros salgan de la cueva y empiecen a ingerir otros productos, su madre continuará alimentándolos y les proporcionará nutrición adicional. Las hembras de todas las especies alimentan a su descendencia hasta la disolución de la familia, esto significa que una osa parda alimentará a sus cachorros durante unos tres años.

La leche del oso es espesa y viscosa. La más nutriente es la de los osos polares, seguida por la de los pardos y los osos negros. El alto nivel de grasa puede ser debido a que durante la hibernación la osa no bebe, regulando así su cantidad de agua. La concentración de grasa en la leche de los osos polares es alta cuando se alimentan de focas y baja en épocas de poco alimento. El volumen de proteínas varía considerablemente entre las especies y refleja las diferencias en la dieta. La leche del oso contiene sólo 1-2% de lactosa. También es alta en vitaminas B6, B12, riboflavina, tiamina, y tiene más vitamina A y E que la leche de vaca.

Volver al índice

<< Anterior | 1 | 2 | 3 | < 4 > | 5 | 6 | 7 | Siguiente >>

Buscador


Resultados

Encuestas

Copyright InfoPirineo S.C. - Todos los derechos Reservados - 1996-2008
Gestiona: InfoPirineo S.C. - CIF: J22202774 - Avda Sudiera 38 1º 4ª - Ainsa Huesca España - Tel: 902.056.133 - Fax: 974.51.06.37