Los bosques húmedos de coníferas cuentan con una fauna muy variada y de extraordinario interés. Entre las aves mas representativas del pinar de pino negro, está el urogallo (Tetrao urogallus). Se trata de la mayor tetraónida europea, que llegó a la península con las glaciaciones y fijó su morada en los bosques de coníferas, cuando los hielos se retiraron hacia los polos. El macho es un impresionante pavo de color oscuro, que puede alcanzar los 6 Kg. de peso. La hembra es bastante mas pequeña y de coloración muy discreta. Es un ave tímida y silenciosa, muy sensible a las alteraciones de su entorno. La reducida población del Pirineo se ve muy afectada por las talas y pistas forestales. La perdiz pardilla (Perdix perdix) es otro habitante típico de los bosques de pino negro. En verano se pueden ver bandos a considerable altitud, en el prado alpino, mientras que en los meses mas fríos, desciende en busca de enclaves mas benignos.
Dos rapaces típicas de las masas forestales son el azor (Accipiter gentilis) y el gavilán (Accipiter nisus). Ambas son difíciles de ver, por su conducta tímida y porque raramente salen de los grandes bosques. El gavilán es muy similar al azor en cuanto a la forma y coloración, pero bastante más pequeño que éste.
Mención especial merece el mayor pájaro carpintero que vive en nuestras montañas, el pito negro (Drycopus martius). De aspecto robusto, su plumaje es totalmente negro, excepto la parte superior de la cabeza que es roja. Es un ave amante de los bosques viejos y tranquilos, cada día mas escasos en el Pirineo.
Herrerillo comun (Parus caeruleus)
Los bosque en las sierras exteriores acogen también una rica y variada fauna. La mayor concentración de especies animales se encuentra en los bosques que circundan las áreas cultivadas de los valles. Sobre todo llama la atención la gran variedad de aves que se hallan en esta confluencia de biotopos. Ello se debe a que a la elevada diversidad de especies que pueblan el bosque, se añaden numerosos pájaros de la orla forestal, que normalmente se alimentan en huertos y campos de los linderos, donde la comida es mas abundante y diversificada y usan el bosque como vivienda y refugio. Allí viven mirlos, zorzales, carboneros, herrerillos, petirrojos, mitos, verderones, acentores, pinzones ... Un ave, a veces muy ruidosa, que habita en estas masas forestales es el arrendajo o gay (Garrulus glandarius). Se trata de un córvido de bello plumaje, cuya dieta durante el otoño e invierno está constituida en buena parte por bellotas. Las rapaces nocturnas mas frecuentes en estos biotopos son elbúho chico y el cárabo , y entre las diurnas, el ratonero, el águila calzada y el milano real.
Zorro (Vulpes vulpes)
Podemos encontrar también gran cantidad de jabalíes, ciervos, corzos, zorros, ardillas, martas, ginetas, conejos y liebres , entre otros mamíferos.
El jabalí (Sus scrofa) está experimentando en muchas zonas pirenaicas un notable crecimiento de sus poblaciones debido a numerosos factores entre los que pueden destacarse la desaparición de sus depredadores naturales, el abandono de las tareas rurales tradicionales que realizaba el hombre así como la desaparición de sus enfermedades contagiadas por la ganadería extensiva.
El zorro (Vulpes vulpes) es capaz de capturar presas de buen tamaño, sin embargo la mayor parte de su dieta esta constituida por musarañas y otros micromamíferos. Durante el invierno, los zorros que permanecen en la alta montaña encuentran gran parte de su alimento en los basureros de las estaciones de esquí.
Ciervo
El ciervo y el corzo se confunden frecuentemente, tomando al más pequeño (corzo) por la hembra del más grande (ciervo). El corzo, más bien originario de la planicie, ha colonizado ya naturalmente los bosques de montaña y se puede encontrar en las zonas cerca de la cima. Para observarlos el mejor periodo es aquel en el que pierden toda la prudencia para reproducirse. En este ámbito, el ciervo se lleva la palma, pues ciertos machos salen del bosque en pleno día para bramar y hacerse destacar para atraer a las hembras. El corzo permanece fiel al abrigo de los árboles y sólo los ladridos pueden marcar su inquietud frente a cualquier intrusión en su territorio, aunque en agosto se tratará quizás de un macho que corteja a una corza. En las lindes, podemos ver los troncos desgarrados por el golpe de sus cuernos.
Lobo en plena huída
Bajo los árboles evoluciona también otro bello huésped: el gato montés (Felis silvestris). Se trata de un félido similar al gato doméstico; su pelaje es entre pardo gris y pardo amarillento con atigramiento oscuro. Sus ojos de color verde-amarillos tienen pupilas verticales y rasgadas. Su hábitat predilecto son los grandes y cerrados bosques de frondosas y mixtos y su actividad es principalmente crepuscular, nocturna y en solitario, excepto en la época de apareamiento. Tienen cazaderos fijos, marcados con secreción de glándulas odoríferas y suelen cazar en el suelo, aunque trepa bien y sus madrigueras se encuentran en troncos de árboles huecos o hendiduras de rocas.
Si el lobo no es un "inquilino oficial" de los Pirineos, los especialistas piensan que no es más que una cuestión de tiempo. Un animal solo, que vino de los montes cántabros fue visto y poco después abatido. El miedo que inspira el lobo comienza a desaparecer en el medio urbano, pero renace en las regiones que recoloniza. Por lo tanto, el regreso del lobo recuerda algunas verdades naturales. Contrariamente al oso, aficionado a los vegetales durante ciertos periodos, el lobo es un carnívoro que está obligado a matar para sobrevivir.
Ejemplares de oso pardo (Ursus arctos)
El oso (Ursus arctos) es el carnívoro de mayor tamaño de nuestra fauna. Antaño ocupaba la mayor parte de los bosques caducifolios de zonas llanas de la península. Pero debido a la persecución de los pastores y a la desaparición de sus biotopos, hoy en día, solo se encuentra en las montañas del Cantábrico y unos pocos en los Pirineos. En lo que se refiere a los habitantes, los problemas que se plantean son similares a los de los lobos. El encuentro de un rebaño sin vigilancia en un periodo donde el oso, omnívoro, consume carne, se saldará probablemente por un ataque fatal a algunas ovejas.
En los bosques viven también numerosas especies de roedores. El desmán de los Pirineos (Galemys pyrenaicus), también llamado topo de río, es un animal silencioso y extremadamente difícil de observar que tiene el cuerpo semejante al de una rata. Su hocico es muy móvil y prolongado a modo de "trompa". Las patas posteriores son fuertes y dotadas de membrana interdigital para la natación. Su pelaje es pardo en el dorso y blanco en el vientre y se alimenta de invertebrados acuáticos que atrapa en los arroyos de montaña, que constituyen su hábitat. Entre los roedores más vistosos están el lirón gris (Glis glis) y el lirón careto (Elyomis quercinus). Ambos desarrollan su actividad en los árboles y por la noche y a finales de otoño se refugian en sus nidos, donde pasan el invierno aletargados.
Lince Ibérico (Lynx pardinus)
Entre los animales perfectamente adaptados al medio acuático o que viven en sus cercanías podemos destacar a la nutria (Lutra lutra), que es un mamífero carnívoro que pertenece a la familia de los mustélidos. Su cuerpo es grande, esbelto y ligeramente aplanado, a lo que hay que añadir la cola, que es ancha en la base y afilada en el extremo. Tiene unas patas cortas y entre sus dedos existe una membrana interdigital (especie de tejido que une los dedos) que ocupa toda su longitud. Su hábitat preferido está situado en las orillas de los ríos bordeadas por bosques, vegetación espesa o paredes de piedra y le gustan las aguas cristalinas con fondos pedregosos. La presencia de la nutria en un río es el mejor indicio que tenemos sobre el buen estado de un cauce fluvial. Hace algunos años estaba presente en muchos ríos del Pirineo, pero en la actualidad ha desaparecido de muchos de ellos, debido a la persecución directa por parte del hombre, a la contaminación de los ríos y a los embalses.
Culebra entre las piedras del río
Un ave íntimamente ligada a ríos y torrentes con aguas vivas y frescas es el precioso y tímido martín pescador . También al mirlo acuático (Cinclus cinclus) le gustan este tipo de hábitats, éste es un pájaro rechoncho con alas y cola cortas. Una mancha blanca en garganta y pecho destaca sobre el resto de su plumaje, de tonos oscuros.
La rana bermeja (Rana temporaria) y la rana pirenaica (Rana pyrenaica) son abundantes en ibones y riachuelos de aguas frías. También vive en estas aguas el tritón pirenaico (Euproctus asper), de piel áspera, y color pardo- grisáceo en el dorso y anaranjado en el vientre. Se trata de un anfibio muy interesante por ser endémico del Pirineo. También podemos encontrar la trucha común en la mayoría de los ríos y la trucha arco-iris en las aguas de alta montaña.
Entre los reptiles más representativos destacar la víbora áspid (Vipera aspis) llega a medir 70 cm. de longitud. Es muy característico el dibujo en zig-zag que a menudo aparece sobre su dorso, aunque su coloración puede ser muy variada, dependiendo de la edad, la época del año, la zona donde vive y si es macho ó hembra. Es la mas peligrosa de las víboras europeas, en cuanto a la toxicidad de su veneno y en el Pirineo escasea por debajo de los 1.000 metros.
Mariposa sobre cardo
Las mariposas son insectos altamente especializados, estando cada especie adaptada a vivir en un cierto determinado biotopo. El carácter apropiado del área en la que se desenvuelven, depende de la presencia de la planta que constituye su alimento, así como de la altitud, la temperatura, el sol ó la sombra, además de otros rasgos difíciles de analizar. Los Pirineos, presentan una gran diversidad de climas y tipos de vegetación, que propician la existencia de numerosos biotopos distintos, en los que viven una extraordinaria variedad de mariposas. En las solanas de los valles resguardados se pueden hallar especies típicamente mediterráneas, mientras que en las áreas alpinas situadas por encima del límite de la vegetación arbórea, viven algunas mariposas semejantes a las de la tundra subpolar.