Eripol: chimeneas tradicionales y vistas a los embalses
Eripol se encuentra en la zona alta del Biello Sobrarbe y destaca por sus chimeneas tradicionales, la iglesia del siglo XVI y las vistas hacia los embalses de Mediano y El Grado.

Imagen de Eripol (2007). Foto: Juan R. Lascorz · archivo original · CC BY-SA 3.0. Adaptada de tamaño para web; miniaturas recortadas bajo la misma licencia.
Conoce Eripol
Eripol ocupa una posición elevada en el municipio de Bárcabo, entre las sierras exteriores del Pirineo. El pueblo conserva un caserío de piedra distribuido en dos sectores: el principal alrededor de la iglesia y otro barrio vinculado a la ermita de San Hipólito.
Sus calles estrechas y en pendiente son una buena muestra de cómo se adaptaba la arquitectura a la montaña media. Desde las partes más altas se abre una panorámica sobre las sierras del Pirineo y los embalses de Mediano y El Grado.
Eripol en el mapa
Patrimonio y lugares de interés
La iglesia parroquial del siglo XVI tiene una torre cuadrada que funciona también como acceso principal. Merecen atención la Casa Domper, la plaza de la Unión —fechada en 1871— y las tradicionales chimeneas de las casas de piedra.
En el segundo sector del pueblo se encuentra la ermita de San Hipólito, relacionada con la fiesta local. Los elementos exteriores pueden contemplarse durante un paseo respetuoso por las calles.
Qué hacer en el pueblo
Recorre los dos sectores del pueblo, observa las chimeneas tradicionales y busca los puntos desde los que se ven las sierras y los embalses.
El sendero PR-HU 54 enlaza Almazorre, Eripol y Hospitaled. Consulta sus tramos, el tiempo previsto y la señalización antes de iniciar la ruta, especialmente si vas con niños o durante épocas de calor.
Información práctica
Cómo llegar y moverse
El acceso se realiza por las carreteras locales del municipio de Bárcabo, desde el entorno de Arcusa y la A-2205. Las calles son pequeñas y algunas presentan pendiente; deja el vehículo donde esté permitido y continúa a pie.
Consejos para la visita
El encanto de Eripol. Eripol es uno de esos pueblos que merecen mirarse desde dentro y desde lejos: las chimeneas, la arquitectura de piedra y las panorámicas hacia los embalses aportan una combinación muy especial de patrimonio y paisaje.




